El 16 de agosto, la Presencia Escolapia de Araguaína (TO) vivió un momento especial: la celebración de clausura de la Semana Nacional de la Familia, celebrada a los pies del Cristo Redentor.
La Eucaristía reunió a familias enteras —padres, madres, hijos y abuelos— que se encontraron para dar gracias, compartir la fe y renovar la esperanza. El escenario no podía ser más simbólico: bajo los brazos abiertos del Redentor, cada oración, cada gesto y cada mirada se convirtieron en expresión viva del amor de Dios.
Entre la belleza de la creación y la fuerza de la fe, la celebración recordó que la familia es el corazón de la vida cristiana y que, cuando caminamos unidos en Cristo, nuestra historia cobra aún más sentido.
Fue un día inolvidable, marcado por la bendición de Dios y por la alegría de ver a las familias reunidas en oración, celebrando juntas el don del amor y la fe.

